espacio, tecnología
poder y comunidad
Dra. Selene Yang
Stanford University | Universidad Nacional de La Plata
Geochicas
¿Puede una comunidad existir sin espacio?
¿Puede el espacio existir sin relaciones sociales?
Es pensar el espacio desde su capacidad de ser un entretejido complejo, constelar y rizomático, y no sólo como una topografía habitada.
Masculino |
Femenino |
Público |
Privado |
Fuera |
Dentro |
Trabajo |
Casa |
Trabajo |
Recreo-Diversión |
Producción |
Consumo |
Independencia |
Dependencia |
Poder |
Falta de poder |
Distribución espacial de los roles de género
Fuente: Linda McDowell, Género, identidad y lugar.
Un estudio de las geografías feministas (1999)
¿Cómo entendemos las barreras simbólicas y materiales en clave de género?
Repensar las geometrías del poder, como las llama Doreen Massey (Albet y Benach, 2012), en el sentido de los sistemas de poder-conocimiento que construyen las conceptualizaciones de las disciplinas en clave a los sistemas opresivos de producción de conocimiento en silos.


Puntos de partida y llegada del proceso de comunicación de la información cartográfica.
Fuente: Siabato y Triana Zárate, 2022. Basado en Koláčný (1969)
Reconocer la importancia de las narrativas colectivas a través de las mediaciones de las tecnologías, su articulación con los modelos interpretativos sobre el espacio, y el lugar desde donde nos situamos para construir estos relatos.
Es importante entender el espacio como un lenguaje que, como afirma hooks (2021), es también un lugar de lucha. Así como el espacio es un terreno para las luchas sociales, la construcción del cómo entendemos los lugares nace a partir del lenguaje y los sentidos que le brindamos.
“los mapas no emergen de la misma manera para todas las personas. Emergen de manera contextualizada a través de una mezcla creativa, reflexiva, juguetona, táctil de prácticas cotidianas; afectadas por los sentidos, experiencias y habilidades de la persona que mapea, y aplica los mapas en el mundo”
Rob Kitchin
CARTOGRAFÍAS POST-REPRESENTACIONALES | 2010
Los datos son construcciones que deben ser entendidas desde diferentes instancias: desde la subjetividad de quienes los producen, desde una mirada ética hacia quienes afecta dicha producción, desde su apertura y estandarización hasta los procesos ontológicos y semánticos para sus interpretaciones.
Los mapas digitales, colaborativos y feministas son nuestra forma de pensar y repensar(nos) en los territorios. Tomarnos los espacios, el físico, el digital. Es así necesario pensar en las dimensiones espaciales y sus alcances digitales en red, en línea, en conexión. La territorialidad demarca directamente la espacialidad en la red (Hine, 2011).
Paola Ricaurte argumenta que la racionalidad detrás de las expresiones de colonialidad del poder a través de decisiones basadas y centradas en datos manifiesta una imposición sobre las maneras de pensar(se) y sentir(se), que irrumpe sobre el orden social y “niega la existencia de mundos alternativos y otras epistemologías” (Ricaurte, 2019).
En su texto, Ricaurte expone tres diferentes dimensiones para pensar, cuestionar y problematizar la epistemología planteada desde los datos: (a) que los datos reflejan la realidad; (b) que el análisis de los datos genera el conocimiento más acertado y preciso; (c) que el resultado del procesamiento de datos puede ser utilizado para tomar mejores decisiones sobre y para el mundo.
Los datos están permeados y atravesados por estructuras de poder, de un poderío homogeneizante de las realidades y experiencias de vida de las personas que utilizan y consumen estos datos. Cuando las epistemologías, ontologías y estructuras de datos no son representativas de las experiencias y del conocimiento de las personas o grupos sociales, se perpetúa la desigualdad de los accesos tanto a los espacios físicos como digitales.
HETEROTOPÍAS
FEMINISTAS
apuntan a que este no-lugar de convergencia de experiencias que transiten más allá del mero utilitarismo digital capitalista, convirtiéndose así en un otro lugar.
Esta convergencia de sentidos comunitarios rizomáticos crea nuevas territorialidades que se expanden más allá de sus geometrías físicas y epistémicas.
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Variable |
Composición |
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El dato geográfico |
Representaciones específicas del espacio |
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El mapa |
Serie de acuerdos para la interpretación del espacio |
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El proceso |
Diálogo sobre qué entendemos como espacialidad y cómo debe ser representado e interpretado |
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El espacio y la comunidad |
Diálogos de saberes y experiencias vividas en el espacio. |
La digitalidad en las heterotopías de Foucault puede ser entendida desde su propuesta imaginativa para la creación de espacios en donde puedan coexistir múltiples posibilidades de habitarlos. La clave feminista en un proceso heterotópico de construcción de un lugar no es sino una matriz de acciones colectivas, afectivas, cuidadas, empáticas y sororas. La idea de las heterotopías feministas y digitales como un espacio imaginativo en donde el lugar de encuentro posibilita una interconectividad comunitaria y rizomática.
Entender la no linealidad de las conexiones por fuera de las representaciones tradicionales de las lógicas sociales al momento y lugar de nuestros encuentros. Son las comunidades que se multiplican en sus diferentes luchas sociales a través de una infinita serie de conexiones semióticas, epistemológicas y experienciales.
Feminismo rizomático espacial
"La subjetividad se va configurando y reconfigurando en diálogo con una trama vincular de pertenencia, es decir, en relación a referentes afectivos que de alguna manera, van a ocupar el lugar del otro necesario a la constitución subjetiva. En nuestra visión, la subjetividad está en continuo proceso de construcción y es resultado de múltiples relaciones que van a permitir (o no) el despliegue de las características propias del sujeto. La subjetividad no es, está siendo."
Arrúa, 2018
Las cartografías no son representaciones fijas, sino procesos en constante transformación. Sus unidades básicas, los datos, deben entenderse como prácticas sociales: constelaciones de experiencias que articulan significados, sistemas y materialidades tecnológicas, junto con las competencias necesarias para participar en ellas (Fotopoulou, 2019). Así, los datos no son neutros, sino atravesados por relaciones de poder y por la capacidad de ciertos grupos de hacerse visibles o permanecer invisibles.
Lo comunitario es fundamental para la vida. Es decir, no es sencillamente una comunidad geográfica, sino un pensarnos en relación. Esa relación, fundamentalmente, insisto, que no es entre humanos, entre hombres y mujeres, etc., sino entre todo lo que existe para poder sobrevivir.”
Ochy Curiel, 2021
¡Gracias!
selene.yang.rappaccioli@gmail.com
@GeochicasOSM
Clase Geopolítica UCR
By Selene Yang
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